El incremento real de 135% en el salario mínimo entre 2018 y 2025 fue decisivo para disminuir las carencias por ingresos, aunque la desigualdad persiste: el 10% más rico concentra una tercera parte del ingreso nacional.
Los Cabos, Baja California Sur.- México es el país de América Latina y el Caribe donde más se redujeron la pobreza y la pobreza extrema durante la última década; sin embargo, persisten marcadas brechas de desigualdad, señaló la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), de acuerdo con el organismo, el 10 por ciento de la población con mayores ingresos acapara una tercera parte del ingreso nacional, mientras que el 10 por ciento más pobre recibe apenas 2 por ciento. La desigualdad incluso podría ser mayor si se consideran los registros tributarios y las cuentas nacionales.
La Cepal destacó que México, junto con Brasil, fue determinante para la baja de la pobreza en la región, especialmente durante el último año. “En México, de los tres puntos porcentuales de reducción, dos puntos se explican por una mejora en los salarios, impulsados en buena medida por el fuerte incremento del salario mínimo, que fue de alrededor de 135 por ciento real entre 2018 y 2025”, explicó José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo del organismo.
Con base en los datos de ingreso recopilados, México cerró el año pasado con una disminución de 0.6 por ciento en pobreza extrema y de 3.1 por ciento en pobreza general,el organismo puntualizó que fueron los incrementos salariales más que las transferencias gubernamentales los que explicaron en mayor medida la reducción de carencias por ingresos.
En su informe, la Cepal reporta que 25.5 por ciento de la población latinoamericana (equivalente a 162 millones de personas) se encontraba en situación de pobreza por ingresos al cierre del año pasado, el valor más bajo desde que existen datos comparables y 2.2 puntos porcentuales menos que en 2023.
Pese al avance regional impulsado por México, la Cepal advierte que la desigualdad sigue siendo un desafío central para América Latina y que será necesario fortalecer políticas salariales y de redistribución para sostener la tendencia de reducción de la pobreza.