El mandatario asegura que países participantes ya aportaron otros 7 mil millones, pese a la ausencia de aliados clave
Los Cabos, Baja California Sur .- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una aportación de 10 mil millones de dólares para la reconstrucción de la Franja de Gaza durante la primera reunión de la llamada Junta de Paz para Gaza, un organismo impulsado por su administración tras el acuerdo de alto el fuego en la región. Según el mandatario, los países participantes han comprometido además unos 7 mil millones de dólares adicionales.
El encuentro se realizó con la asistencia de más de 45 países, aunque varios aliados tradicionales de Washington participaron solo como observadores o declinaron integrarse formalmente, entre ellos Canadá, Reino Unido, Francia y Japón, en contraste, acudieron naciones cercanas a la política estadounidense como Israel, Argentina y monarquías del Golfo, así como Hungría, representada por su primer ministro Viktor Orbán.
Trump intentó disipar preocupaciones sobre una posible competencia con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aunque señaló que la nueva Junta podría supervisar el funcionamiento del organismo internacional. Washington mantiene adeudos por alrededor de 4 mil millones de dólares con la institución multilateral, que enfrenta dificultades financieras.
El mandatario defendió el proyecto como un esfuerzo para impulsar la paz y la reconstrucción tras la devastación causada por la ofensiva israelí, aunque no precisó el origen de los fondos estadounidenses ni si cuentan con autorización del Congreso, estimaciones internacionales sitúan el costo total de reconstrucción en cerca de 70 mil millones de dólares, muy por encima de lo anunciado hasta ahora.
Además del financiamiento, Trump afirmó que algunos países como Indonesia, Marruecos, Albania, Kosovo y Kazajistán han ofrecido tropas y policías para tareas de estabilización, mientras que Egipto y Jordania proporcionarían apoyo adicional a fuerzas de seguridad palestinas. La ONU, añadió, contribuiría con unos 2 mil millones de dólares en ayuda humanitaria.
La Junta de Paz, presentada inicialmente como un mecanismo de supervisión del alto el fuego, ha evolucionado hacia un foro con fuerte control presidencial, ya que el propio Trump conserva facultades de veto sobre miembros, decisiones y funcionamiento del organismo.