Países del continente se dividieron entre el respaldo y el rechazo a la detención de Nicolás Maduro en territorio venezolano por fuerzas estadounidenses.
Los Cabos, Baja California Sur.- La Organización de los Estados Americanos (OEA) vivió un intenso debate durante una sesión extraordinaria celebrada en Washington, tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en Venezuela, hecho que generó posturas encontradas entre las delegaciones.
Desde el arranque de la sesión, el tema marcó el tono del encuentro, Estados Unidos expuso los argumentos de la operación militar, mientras representantes de distintos países expresaron su apoyo o rechazo a la acción.
El embajador estadounidense ante la Organización de los Estados Americanos, Leandro Rizzuto, afirmó que no se trató de una invasión, sino de una operación cuidadosamente planeada para capturar a Maduro y trasladarlo a Estados Unidos, donde enfrentará a la justicia, señaló que la decisión se tomó luego de que el líder venezolano rechazara reiteradamente propuestas de tregua planteadas por el presidente Donald Trump, lo que, dijo, obstaculizaba la democracia en Venezuela.
Argentina y El Salvador manifestaron su respaldo a la postura de Washington, el embajador argentino, Carlos Bernardo Cherniak, defendió la determinación del gobierno estadounidense ,en tanto, la representante salvadoreña Wendy Acevedo afirmó que Venezuela atraviesa una etapa crítica de transición y sostuvo que su país apoyará acciones para restablecer el orden constitucional de forma legítima y pacífica.
En contraste, México y Colombia expresaron su rechazo, el embajador mexicano Alejandro Encinas reiteró que la crisis venezolana debe resolverse mediante el diálogo y por vías pacíficas, mientras que el viceministro colombiano Mauricio Jaramillo advirtió que acciones unilaterales violan el derecho internacional.
Al cierre del encuentro, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Albert R. Ramdin, hizo un llamado a la unidad regional y a privilegiar la paz y la estabilidad en el hemisferio, pese a las diferencias entre los países miembros.



