La inversión contempla la rehabilitación de 18 mil kilómetros de la red federal libre de peaje en regiones estratégicas del país
Los Cabos, Baja California Sur .- El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una inversión de 50 mil millones de pesos para el mantenimiento y conservación de carreteras en México, como parte de un programa nacional que busca mejorar la conectividad y la seguridad vial. La estrategia abarcará 18 mil kilómetros de la red federal libre de peaje, con trabajos en rutas clave del noroeste, noreste, centro-occidente, centro y sureste del país.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva, detalló que el plan contempla la atención integral de tramos carreteros completos considerados estratégicos para el traslado de personas y mercancías.
Entre las vías prioritarias se encuentran, en el noroeste, la carretera Benito Juárez, la Ruta 1 y el corredor del Pacífico; en el noreste, los ejes México–Nuevo Laredo, Querétaro–Ciudad Juárez y Mazatlán–Matamoros; en el centro-occidente, Lázaro Cárdenas–Colima y Guadalajara–Zacatecas; mientras que en la región centro destacan Acapulco–Tuxpan, México–Veracruz y Toluca–Zihuatanejo. En el sureste, los trabajos se enfocarán en Macuspana–Escárcega, Acapulco–Veracruz y el corredor de la península de Yucatán.
El funcionario explicó que el proyecto incluye la modernización de ejes principales y la repavimentación de rutas estratégicas. Para ello, la SICT ya adquirió 20 trenes de pavimentación; diez se encuentran en operación y el resto entrará en funciones entre enero y febrero, además, se prevé la compra de 11 equipos adicionales para fortalecer la atención en los estados.
Gracias al uso de nuevas tecnologías, será posible avanzar hasta un kilómetro diario mediante distintos tipos de intervención, desde microcarpetas hasta rehabilitaciones profundas.
Finalmente se dio a conocer que el programa también incorpora un sistema de monitoreo permanente que permitirá revisar semanalmente los 43 mil kilómetros de la red federal libre de peaje y reparar baches en un plazo máximo de 72 horas.



