La medida forma parte de las negociaciones entre la Casa Blanca y legisladores demócratas para destrabar el presupuesto y reabrir el Departamento de Seguridad Nacional.
Los Cabos, Baja California Sur.- El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, analiza ampliar el uso de cámaras corporales entre los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), como parte de las negociaciones con legisladores demócratas para reactivar el presupuesto y reabrir el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La dependencia permanece en cierre parcial desde el 14 de febrero por falta de recursos, por lo que la Casa Blanca puso sobre la mesa nuevas medidas de supervisión para destrabar el conflicto político.
Entre las propuestas enviadas por el gobierno destaca el incremento en el uso de cámaras corporales para agentes migratorios, aunque se contempla una excepción en operaciones encubiertas, además, se plantea reforzar la supervisión del Congreso sobre los centros de detención y exigir que los agentes porten identificación visible durante sus operativos.
La propuesta fue presentada en una carta dirigida a las senadoras republicanas Susan Collins y Katie Britt, firmada por Tom Homan, responsable de la política fronteriza de la Casa Blanca.
El documento también defiende que la administración ha negociado “de buena fe” en busca de un acuerdo bipartidista y llama a los demócratas a no frenar el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional.
Las conversaciones se intensificaron luego de nuevas presiones políticas y protestas, en un contexto marcado por cuestionamientos al actuar de ICE y por la crisis interna en el Departamento de Seguridad Nacional , tras la salida de la secretaria Kristi Noem el pasado 5 de marzo.
La posible expansión de cámaras corporales busca responder a señalamientos por abusos contra migrantes y, al mismo tiempo, convertirse en una moneda clave para destrabar la parálisis presupuestal en materia de seguridad nacional.