Productores prevén incremento de hasta 4 pesos; gobierno lo descarta
Los Cabos, Baja California Sur .- La posible alza en el precio de la tortilla ha generado posturas encontradas entre productores y autoridades federales, mientras el sector tortillero advierte incrementos inminentes, el gobierno asegura que no hay razones que lo justifiquen.
El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, Homero López García, señaló que los costos de operación han aumentado de forma considerable, lo que presiona a los negocios a ajustar precios, entre los factores destacan incrementos en renta, servicios básicos, combustible, transporte y materias primas.
Advirtió además sobre un posible aumento en el precio de la harina a partir del 15 de abril, así como recientes alzas en combustibles que impactan directamente en la distribución. Según sus estimaciones, el precio del kilo de tortilla podría subir entre 2 y 4 pesos.
El líder del gremio también argumentó que el producto ha mantenido precios estables durante varios años, lo que ha generado pérdidas económicas para el sector, a esto se suma, dijo, la competencia desleal de negocios informales que operan sin cumplir regulaciones.
Sin embargo, el gobierno de México, junto con organismos como la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT), rechazó estas afirmaciones y sostuvo que no existe un aumento en los costos del maíz ni de la harina que justifique un encarecimiento.
Las autoridades reiteraron el llamado a respetar el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, el cual busca mantener precios estables mediante apoyos como insumos a bajo costo y facilidades de financiamiento para productores, asimismo, destacaron que programas sociales también contribuyen a reducir costos laborales en el sector, la Procuraduría Federal del Consumidor mantiene vigilancia en cientos de tortillerías para verificar precios y evitar abusos.
Finalmente el gobierno calificó como infundadas las advertencias de incremento y subrayó que la tortilla es un alimento básico, por lo que cualquier aumento impactaría directamente en la economía de las familias mexicanas.