Omar García Harfuch señaló que los internos buscaban ser enviados a penales de menor seguridad; el operativo movilizó a casi mil elementos del Gabinete de Seguridad
Los Cabos, Baja California Sur. – Las 26 personas privadas de la libertad que fueron trasladadas ayer a Estados Unidos seguían dirigiendo actividades ilícitas desde penales mexicanos, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. El funcionario indicó que los internos habían promovido recursos legales para ser enviados a cárceles de menor seguridad, lo que representaba un riesgo de fuga o de expansión de sus operaciones criminales.
García Harfuch subrayó que la medida fue una decisión soberana del gobierno de México y parte de la estrategia para combatir la extorsión y la impunidad. “Allá tienen un procedimiento abierto. El beneficio es para las víctimas, ya sea de extorsión, homicidio y otros delitos, porque muchas veces desde prisión siguen operando. Al sacarlos del país ya no podrán seguir afectando a la sociedad mexicana”, afirmó.
En el operativo participaron 988 elementos del Gabinete de Seguridad, 90 vehículos de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Guardia Nacional, así como 12 aeronaves , 11 de la Fuerza Aérea Mexicana y una de la Armada.
De acuerdo con el reporte, ocho reos fueron enviados a White Plains y uno al aeropuerto John F. Kennedy, en Nueva York; cinco a San Diego, California; seis a Phoenix, Arizona, y seis a Dulles, Virginia. Entre los trasladados se encuentra Servando Gómez, “La Tuta”.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la decisión, calificándola como un asunto de seguridad nacional. Señaló que la medida no está vinculada con acuerdos de cooperación en seguridad con Estados Unidos, sino que obedece a análisis del Sistema Nacional de Inteligencia y del Consejo Nacional de Seguridad.
Con este nuevo traslado, el gobierno federal busca cortar de raíz las operaciones criminales desde los penales, enviando un mensaje de que no habrá tolerancia para quienes pretendan seguir delinquiendo tras las rejas.